Que a sido de aquel amor:


Que a sido de aquel amor que se fue de mi lado
un amor amado complice y confidente
de mis angustias y alegrías,
amor soñado y adorado que formó parte de mi felicidad,
su sangrante huella todavía la tengo clavada en mi pecho.

Aún escucho el susurro de sus dulces palabras,
que me hace temblar mis sentidos
con solo recordar los bellos momentos
de romanticismo que pasé a su lado,
sintiendo un escalofrío en el interior de mi corazón solitario.

Quien pudiera volver a sentir el aroma de su perfume
y los suspiros de su boca
y las caricias de sus manos en forma de seda
que se deslizaban por mi cuerpo enamorado y florido como un geranio, que con el tiempo se secó por falta de amor, cariño y comprensión.



Eres como una rosa:


Pudo ser en Mayo como en junio,
cuando aquella bella flor se despertó y sus pétalos se abrió,
porque era la rosa de los ensueños,
de su hermosura me fasciné y en sus labios la besé.
Esta bella rosa en su tallo silvestre creció e yo de su belleza me enamoré.

Que bonita parecía en la caída de la noche
Y por el brillo del rocío que desprendías,
una lagrima se me escapó
y en sus pétalos se quedó,
como prueba de amor hacía a la rosa amada.

¡Hay! Mi rosa adorada,
de mi corazón te arrancaron,
porque ya no había rosa hermosa,
no es porque no te amaba,
es que alguien te llevó, como una bonita flor perfumada,
y mi corazón sufrió por no poder tenerte cerca de mi,
a la rosa que tanto he amado.



Una Lágrima:


Lloros del alma, corazón desolado,
pensamientos de dolor,
envueltos en poesía de amor.

Lágrimas que por el rostro te encaminas,
pierdete en mi corazón dolido.
Encuentra tu destino
o empápate en mi cuerpo sufrido.

Mis ojos brillan como un rayo de luz,
una lágrima que se me escapa
y se desliza por mi cuerpo temeroso.
De ahí percibo
una fragancia de olor a flores,
mezclados con muchos sentimientos de amor.

Las lágrimas que se caen por mi rostro
son el reflejo de la pasión que siento por ti
. y se manifiestan en el interior de mi corazón.



Una rosa:


Rosa eterna rosa roja
De suave perfumar
Tu aroma penetra en mi alma
Y me invoca a la eternidad.


Rosa roja, color de sangre,
Cual mi sangre es tu color,
La que brotó de mis dedos
Mientras percibía tu olor.

Te admiraba por tu esplendor
Como se admira una estrella
Como se contempla el sol
una espina generosa
brota de tu hermoso tallo silvestre
y penetra en mi corazón.
Temiendo que alguien te Cogiera
defendiendo tu Inocencia
y en mi pecho te clavaste.



Tras de esa mirada:


Tras de esa bella mirada,
hay un mundo de sueños,
de recuerdos inolvidables
hechos de una amistad sincera.

Mi vida depende de esos sueños,
y también de esos bonitos ojos
que se clavaron en mi pecho
y que no puedo olvidar.

La noche me trae tu recuerdo,
mi soledad apena mis sentimientos,
con tan solo escuchar
el susurro de tus palabras,
me alegra mi sentido de vivir,
sintiendo un escalofrío
tan dentro y tan profundo
que no cabe en mi corazón.